martes, 18 de diciembre de 2012

Primer giro

- ¿Alex? ¿Te pasa algo? - Me preguntó Zack, a lo que yo di un pequeño sobresalto. Cada vez era más común que yo me quedara pensando en cualquier otra cosa en vez de enfocarme en lo que estaba haciendo. Realmente me gustaba este chico, pero veía que no iba a ninguna parte, no mostraba interés ni nada. He aquí el porqué de mis pensamientos. Buscaba la forma de no seguir intersada en él y simplemente olvidarme.
-Sí, o sea, no. Estoy bien. Ahora, como te iba diciendo, el arancel es fijado por el Estado, y dependiendo de si se encuentra sobre o por debajo del punto de equilibrio, varía si se ve más beneficiado el consumidor o el productor.
-Mmm - no se veía tan convencido.
-¿Mmm qué?
-Es que no he estudiado nada.
-Zack, el examen es mañana. Si no estudias, tampoco servirá de mucho que yo te enseñe. Más encima que faltaste a varias clases durante el semestre.
-Es que la ayudante no enseñaba bien.
-No faltaste solo a esas, sino que ya al final no ibas ni a las del profesor.
-Mmm - se quedó pensativo por unos segundos - ¡que suerte que tú no das examen!
-Eso es porque estudié y fui a clases - dije con cierto tono de reproche.
-Ya, si ya entendí. Sigamos - dijo resignado.
-Bien, entonces...

Estuvimos toda una mañana en una sala de estudio. Toda esa mañana enseñándole economía... y nada pasó. Me dije a mí misma que me dejara de estupideces, que él no estaba interesado en mí y que debía olvidarlo. 
Cuando salí de la sala, me fui a mi casa. Zack me había preguntado si almorzaríamos juntos, pero le dije que no. Sí, primera vez que le decía que no a algo, especialmente si se relacionaba con estar junto a él.
Llegué a mi casa, me fui a mi pieza y dormí. Me había levantado temprano especialmente para ayudarlo, pero ni siquiera eso funcionó. No entendía casi nada y no se esforzaba por hacerlo. 

Al despertar luego de una hora, me quedé pensativa en mi cama. "¿Por qué me gusta?" pensé. "No muestra interés, es flojo, no hablamos de mucho... sí, me cae bien, es simpático y de repente me hace reír, pero es solo eso. Quizás me ilusioné nada más. Bueno, ya estoy de vacaciones y no lo veré por un buen tiempo. Me servirá para distraerme, salir y darme tiempo para mí."




Habían pasado ya dos de mis tres semanas de vacaciones. Realmente las había aprovechado. Salí bastante con mis amigos, especialmente con mis mejores amigas de la secundaria. Fui al cine, leí mucho, vi películas, pinté mi habitación, dormí demasiado, pasé tiempo en familia... y no fui a ninguna fiesta. No tenía ganas. Quería tener unas vacaciones muy tranquilas y relajarme. El semestre siguiente se veía bastante pesado, dado que teníamos que hacer un gran proyecto. Organizarlo durante estos meses y luego implementarlo en el verano. Estaba muy nerviosa y ansiosa...
Casi ni hablé con Zack, solo cuando debíamos escoger nuestro horario. Él quería que estuviésemos juntos en todo. Extrañamente esto no me hizo hiperventilar ni nada por el estilo. Aquel tiempo que me di para mí me sirvió para poner en orden todos mis pensamientos. Mis sentimientos hacia él eran simplemente atracción que cada vez se desvanecía más y más. Solo esperaba que, al volver a clases, no me volviera a gustar. "Si ahora no te gusta, debe ser por algo" pensé. "Este semestre solo quiero preocuparme por mi y que el proyecto salga perfecto" finalicé y me llamaron por teléfono...

-Hola Julie - no esperaba que fuera ella. De hecho, no esperaba ninguna llamada.
-¡Amiga, hola! Oye ¿quieres venir? Estoy con unos amigos, tomaremos algo y conversaremos. Algo muy tranquilo.
-Mmm, le preguntaré a mi mamá y te llamo ¿ok?
-¡Ok! ¡Pero ven! Estoy sola entre puros hombres.

Fui a la pieza de mi mamá y ella estaba durmiendo. Ahora hablábamos mucho menos. Por mis estudios, no estaba mucho tiempo en la casa. Pero también su trabajo se había vuelto más demandante, por lo que se quedaba dormida en todas partes.

-¿Mamá? - pregunté en un susurro.
-¿Qué pasa hija? - dice soñolienta.
-Julie me invitó a una junta en su casa, ¿puedo ir?
-Solo si te vienen a buscar y a dejar.
-Pero mamá, vive casi al lado.
-Ya te dije Alex. Sino, no vas.
-Ok, gracias - dije molesta y me fui de su pieza. 

Tomé el teléfono y llamé a mi amiga.

-Julie.
-¿Qué pasó? No me digas que no vienes.
-Tú sabes cómo es mi mamá. Dice que puedo ir solo si me vienen a buscar y a dejar.
-Ok, te iré a buscar. Te aviso cuando esté afuera.
-Gracias Julie.
-¡Nada de gracias! Quiero que vengas. Nos vemos.
-¡Adiós!

Fui a la pieza de mi madre, le dije que estaba todo solucionado y la dejé durmiendo. Entre murmuros y su sueño me dijo que le avisara cuando llegara donde mi amiga. ¿Hasta cuándo iba a seguir con eso? Odiaba tener que avisarle siempre cuando llegaba a algún lugar. 
Esperé en el living, mientras le hacía compañía a uno de mis perros. Era una hembra setter irlandés preciosa. Muy tierna y cariñosa. Siempre estaba alegre, desde que la adoptamos hacía unos meses. Al principio no estaba tan de acuerdo, pero se ganó mi corazón de inmediato.
De pronto sonó mi celular. Era Julie que ya había llegado. Me dirigí a la entrada, abrí la puerta, levanté mi mirada y... oh... Dios... mío. ¡¿Tyler?!

-Hola - dije con mi cara de asombro, la cual intenté esconder... rayos, me estaba poniendo roja.
-¡Amiga! ¿Viste? Sí podrás venir a mi junta - dijo Julie muy alegre. Salí del antejardín y la saludé de beso en la mejilla. Luego me dirigí a Tyler.
-Hola - dije tímidamente.
-Hola - me respondió y nos saludamos de beso.

Camino a la casa de mi amiga fue bastante incómodo. Jamás creí que lo encontraría ahí nuevamente. Habían pasado muchos meses desde la última vez que nos vimos y creí que no lo volvería a ver.
Llegamos y efectivamente Julie y yo éramos las únicas mujeres. Me sentí completamente cohibida, dado que no conocía a nadie, salvo algunas personas, a quienes reconocí del cumpleaños, pero no habíamos intercambiado palabra alguna. "Eso te pasa por antisocial Alex. no debiste quedarte todo el tiempo con Grace. Pudieron haber conocido a alguien siquiera." me reproché internamente.

En la junta casi todos fumaban, salvo un par, Tyler y yo, por lo que, sin darme cuenta, ya nos encontrábamos el uno junto al otro. Él también era uno de los más pequeños, porque todos eran bastante mayores. No conversamos mucho, pero gracias a Dios él y su hermano comenzaron de nuevo con el guitarreo, sino no hubiese sabido cómo mantener la conversación. Este chico me ponía muy nerviosa, mucho más que Zack y que cualquier otro chico de la facultad.

De pronto, yo la estúpida, se me ocurrió mencionar algo respecto a mi guitarra, a lo que Tyler atinó a pasarme una para que yo tocara.

-¿Qué? - dije muy nerviosa y convertida en un tomate.
-Toca algo, yo te sigo - me dijo.
-No - murmuré mirando hacia otro lado y con mis mejillas hirviendo.

Gracias a Dios eso no impidió para que siguiéramos conversando. Era una tímida conversación que luego comenzó a soltarse... hasta llegar al punto de cantar juntos. Eso fue realmente impresionante. No creí que me atrevería... bueno, canté bastante despacio, pero lo hice.

Lamentablemente había llegado la hora de irme, así que busqué a Julie con la mirada para que me fuera a dejar. Y no la encontré. Rayos ¡¿dónde se había metido?! Pregunté por ella y el hermano de Tyler me dijo que se había ido a dormir. Se le pasaron los tragos y no estaba en buenas condiciones. Maldición, qué iba a hacer.

-Mi niña, no se preocupe - me dijo la mamá de Julie - estos dos caballeros la irán a dejar - señaló a Tyler y a su hermano. 

Oh... ellos me iban a dejar. ¡Tyler me iba a ir a dejar! Tuve que poner mi mejor cara de póker para pasar desapercibida, pero realmente estaba que me moría por dentro. Sentía mis mejillas calientes, mi voz temblorosa y se había desatado una guerra entre las mariposas de mi estómago. "¡Qué es todo esto!" pensé. "Qué rayos. Qué es este efecto que causa en mí... todo esto es demasiado extraño, demasiado nuevo. Jamás me había pasado...".

Nos dirigíamos a mi casa. El hermano de Tyler iba tras nosotros, mientras los dos íbamos adelante conversando.

-Me quiero ir de intercambio a Austria - comentó.
-¿En serio? ¿Sabes alemán? - pregunté sorprendida.
-No, pero aprenderé durante este año.
-Mmm es un idioma difícil. Sufrí durante doce años - reí.
-Ah claro, tú y Julie fueron a la misma secundaria.
-Y postulas a algún programa, es por la universidad, ¿cómo?
-Mi universidad tiene convenio y puedo postular a una beca.
-Buenísimo, ojalá todo funcione.
-Sí, eso espero - sonrió. Wow, que linda sonrisa. De pronto me percaté de que estábamos cerca de mi casa.
-Bien, ya llegamos. Muchas gracias chicos por venirme a dejar.
-No te preocupes - dijo el hermano de Tyler. - Nos vemos pronto.
-Nos vemos - en eso me dirijo hacia Tyler y nuestras miradas quedaron fijas por unos interminables segundos - adiós - dije en un hilo de voz y nos despedimos de beso en la mejilla.

Entré a mi casa sin poder creer todo lo que había pasado. Bueno, no había pasado mucho, pero fue suficiente para mí. De pronto me percaté de que Grace tenía razón... así que me dirigí al computador y realizando un acto muy poco romántico, lo agregué a Facebook. De paso también a su hermano para no ser tan obvia. Luego lo apagué y me fui a dormir. "Veamos qué pasa".

Al otro día me dediqué a hacer varias cosas, hasta que volví al computador algo nerviosa. Ingresé a mi cuenta y vi "solicitud aceptada". Wow, eso fue rápido... 
Quería hablarle... ¡vaya que quería hablarle! Así que abrí el chat.

-"Hola" - escribí.
-"Holaaaa" - respondió.

Bien, se venía una excelente conversación... y al parecer, un nuevo comienzo. "Me gusta como se siente" pensé y sonreí.